
Ciencia y descubrimientos
Una regla común podría explicar cuándo los agujeros negros emiten chorros
Un equipo de astrónomos ha encontrado pruebas de que los agujeros negros supermasivos emiten potentes chorros en condiciones que también se observan en agujeros negros mucho más pequeños. El hallazgo podría ayudar a explicar por qué algunas emisiones se producen años después de que un agujero negro destroce una estrella.
Los investigadores estudiaron fenómenos en los que las estrellas pasan demasiado cerca de agujeros negros supermasivos y son desgarradas por la gravedad. Estos encuentros ofrecen un atajo excepcional: cambios que normalmente tardarían miles o millones de años se desarrollan en apenas unos años mientras el agujero negro consume los restos. El equipo reunió observaciones de 20 fenómenos de este tipo, de los cuales 10 aportaron información suficiente para comparar de forma fiable los ritmos de alimentación con la actividad de los chorros.
El análisis identificó dos fases asociadas a los chorros. Una se produce durante el intenso periodo inicial de alimentación. La otra puede ocurrir años después, cuando el suministro de materia ha disminuido hasta aproximadamente el 2 % del límite de Eddington. Este límite es un valor de referencia en el que la presión de la radiación hacia el exterior puede contrarrestar la atracción de la gravedad hacia el interior. Lo crucial es que ya se conoce un umbral similar en los agujeros negros de masa estelar, lo que sugiere que los mismos principios físicos subyacentes podrían regir objetos de tamaños muy distintos.
El estudio, publicado en Nature Astronomy, ofrece una vía prometedora para anticipar estas emisiones. Si se confirma en más objetos, el patrón podría ayudar a los astrónomos a programar las observaciones con telescopios para captar los chorros en el momento en que surgen.