
Salud y curación
Un balón aórtico permite ganar tiempo crucial para salvar a un adolescente con hemorragia pélvica
Un joven de 16 años en Taiwán se recupera después de que un procedimiento de urgencia con un balón aórtico diera a los cirujanos tiempo suficiente para detener una hemorragia interna masiva causada por una caída desde una altura equivalente a unas cinco plantas.
El adolescente llegó al Tri-Service General Hospital en estado de choque a principios de agosto, con una presión arterial extremadamente baja, una fractura pélvica grave y una hemorragia extensa. Como el sangrado profundo en la pelvis no puede controlarse presionando una herida externa, el equipo de atención al trauma utilizó un cinturón pélvico y un sistema de transfusión rápida para reponer la sangre y estabilizarlo.
Los médicos realizaron entonces una oclusión endovascular de la aorta con balón para reanimación, conocida como REBOA. Introdujeron un catéter con balón a través de la arteria femoral y lo inflaron dentro de la aorta, por encima del punto de sangrado. Esto redujo temporalmente el flujo sanguíneo hacia la zona lesionada, al tiempo que mantenía una circulación limitada hacia órganos vitales, como el corazón y el cerebro.
La intervención proporcionó un margen estimado de entre 30 y 40 minutos para que los equipos de cirugía y anestesia prepararan y completaran el tratamiento definitivo. La operación fue un éxito y, según se informa, el adolescente se recupera favorablemente y está en rehabilitación.
La REBOA es solo una medida temporal. Una oclusión prolongada puede aumentar el riesgo de daño tisular por un aporte insuficiente de sangre, por lo que debe ir seguida rápidamente de una cirugía u otro método que controle la hemorragia de forma permanente.