
Tecnología e innovación
El ahorro de combustible podría dar al telescopio Roman de la NASA 22 años de actividad científica
El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA ha conservado suficiente combustible para mejorar sustancialmente sus perspectivas científicas. Tras un lanzamiento preciso y una primera corrección de trayectoria, la NASA estima que el observatorio dispone de combustible para al menos 22 años de posibles observaciones, más del doble de los 10 años previstos originalmente.
Roman despegó desde Florida a bordo de un cohete SpaceX Falcon Heavy el 30 de agosto. Un día después, sus propulsores consumieron solo 18 kilogramos de combustible para ajustar su trayectoria, frente a los 200 kilogramos reservados para esa maniobra.
Además, al finalizar su construcción, la nave pesaba menos de lo que los ingenieros habían previsto. Eso permitió llenar por completo sus depósitos de combustible, en lugar de cargar únicamente lo necesario para la misión prevista de cinco años y una posible prórroga de otros cinco.
La estimación de 22 años incluye el ahorro previsto en dos maniobras aún pendientes. Está previsto que Roman llegue a su órbita de observación, a unos 1,6 millones de kilómetros de la Tierra, a principios de diciembre. Su vida operativa real también dependerá del estado de la nave y de futuras decisiones sobre la misión.
Si esos años adicionales llegan a estar disponibles, los astrónomos podrían aprovecharlos ampliamente. Roman está diseñado para obtener imágenes tan nítidas como las del Hubble, pero abarcando de una sola vez una porción del cielo 100 veces mayor. Sus extensos sondeos ayudarán a los investigadores a estudiar la materia oscura, la expansión acelerada del universo y los planetas fuera de nuestro sistema solar.