
Ciencia y descubrimientos
Hubble revela una antigua fusión galáctica que contribuyó a formar la Vía Láctea
Un equipo de astrónomos ha identificado indicios de que la joven Vía Láctea absorbió una galaxia enana hace unos 11.800 millones de años, ampliando en aproximadamente 1.800 millones de años la historia reconstruida de las fusiones de nuestra galaxia. El suceso ocurrió apenas unos 2.000 millones de años después del Big Bang y muestra que estrellas formadas fuera de la Vía Láctea contribuyeron a su crecimiento inicial.
El equipo examinó observaciones de Hubble de 39 cúmulos globulares situados a menos de 20.000 años luz del centro de la galaxia, combinando estimaciones precisas de sus edades y su contenido en elementos pesados con mediciones de la misión Gaia de la ESA. El análisis dividió los cúmulos en tres poblaciones: los formados en la Vía Láctea, los asociados con la posterior fusión Gaia-Sausage-Enceladus y un grupo diferenciado vinculado a otra fusión anterior.
Los investigadores bautizaron la desaparecida galaxia enana como Low-energy-Kraken-Heracles, o LKH, en reconocimiento a tres estudios anteriores que propusieron un suceso de este tipo. Calculan que contenía unos 500 millones de masas solares en estrellas, una proporción considerable de la masa estelar de la Vía Láctea en aquel momento. Publicado en Nature Astronomy, el hallazgo permite definir con mayor precisión un capítulo de la historia galáctica hasta ahora difuso. Nuevos estudios de los cúmulos globulares podrían revelar otras fusiones antiguas y ofrecer una visión más completa de cómo se formó la Vía Láctea.