
Salud y curación
La capacidad pulmonar de los niños de Londres recuperó terreno al disminuir la contaminación del tráfico
Los niños de Londres cuya capacidad pulmonar inicialmente era inferior a la de los niños de Luton mostraron un crecimiento acelerado después de que la capital introdujera su zona de emisiones ultrabajas en 2019. Al término de un estudio de cinco años, su capacidad, medida mediante el principal indicador de función pulmonar, había alcanzado casi el mismo nivel que la del grupo de comparación, lo que sugiere que algunas alteraciones relacionadas con la contaminación pueden mejorar durante la infancia.
Los investigadores siguieron a más de 3.400 niños de entre seis y nueve años de 84 escuelas primarias, a quienes realizaron pruebas anuales entre 2018 y 2022. La exposición al dióxido de nitrógeno de los participantes de Londres disminuyó más rápidamente que la de los de Luton, mientras que la proporción con una función pulmonar clínicamente alterada bajó del 14 % al 9 %. Luton registró una disminución menor, del 9 % al 7 %. Una segunda prueba de capacidad pulmonar también mostró una mejoría, aunque menos marcada.
El estudio observacional no permite demostrar que la recuperación se debiera únicamente a la Ulez. Expertos independientes señalaron posibles factores de influencia, como los cambios durante la pandemia, el aumento de los desplazamientos a pie o en bicicleta y otras diferencias entre ambas ciudades. Aun así, la comparación refuerza la evidencia de que un aire urbano más limpio puede favorecer el desarrollo pulmonar infantil. La contaminación en ambas ciudades sigue superando los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud, por lo que aún hay margen de mejora.