
Ciencia y descubrimientos
Identifican en una biblioteca neerlandesa un raro fragmento de la Odisea de 1.700 años de antigüedad
Un trozo de pergamino del tamaño de un naipe conservado en una biblioteca neerlandesa ha sido identificado como un fragmento de la Odisea de Homero de unos 1.700 años de antigüedad. Según la Universidad de Utrecht, solo se conocen en el mundo unos 30 fragmentos comparables de la epopeya de ese periodo.
El investigador de literatura griega Mark de Kreij reconoció palabras características de Homero mientras examinaba manuscritos antiguos de la colección de la universidad. El fragmento había permanecido allí durante décadas, considerado inicialmente un texto del siglo VII de menor relevancia. Ahora se ha datado en el siglo III o IV. De Kreij hizo el descubrimiento en 2024, pero la universidad no lo ha anunciado hasta ahora.
El pergamino, de 6,6 por 7,7 centímetros, desvaído y manchado por la humedad, pudo formar parte de una pequeña copia portátil de la Odisea completa. La universidad sugiere que probablemente perteneció a un lector que vivía en el oasis egipcio de Fayum hacia el año 300 d. C. Se conservó entre los manuscritos que la biblioteca compró a mediados del siglo XX, aunque se desconoce cómo llegó a esa colección.
Los versos conservados proceden del canto XII, a mitad de los 24 cantos de la epopeya. Narran cómo el dios del sol, Helios, descubre que los compañeros de Odiseo se han comido su ganado sagrado y exige un castigo. Este pequeño fragmento conserva un punto de inflexión crucial en el antiguo relato del viaje de regreso de Odiseo a su hogar tras la guerra de Troya.