
Salud y curación
Un hospital de Taiwán reduce un 30 % el uso de productos sanguíneos con una atención más precisa
Un hospital del sur de Taiwán redujo su uso total de productos sanguíneos un 30 % en 2025 respecto a 2023, utilizando datos y comentarios de los profesionales clínicos para ajustar mejor las transfusiones, en lugar de imponer restricciones generales.
En el Hospital Chi Mei de Tainan, la iniciativa comenzó a finales de 2023 con el crioprecipitado, un producto sanguíneo utilizado para favorecer la coagulación. En 2025, su uso había disminuido más de un 53 %. El uso de plasma cayó un 40 %, el de glóbulos rojos un 17 % y el de plaquetas un 16 %. Se mostraron a los médicos datos y comparaciones con sus colegas, lo que los llevó a reconsiderar si cada transfusión era necesaria. Para la mayoría de los adultos hospitalizados estables, el hospital recomienda considerar una transfusión cuando la hemoglobina desciende por debajo de 7 gramos por decilitro, sin dejar de valorar los síntomas, la existencia de una hemorragia activa y el estado general del paciente.
El mismo enfoque ayudó a que un hombre de 68 años se sometiera en marzo a una cirugía de derivación coronaria sin recibir sangre de donantes. El equipo se preparó antes de la intervención, empleó anestesia de precisión y monitorización en tiempo real, limitó la pérdida de sangre y recogió y reinfundió la sangre del propio paciente. El hombre pudo salir caminando del hospital cuatro días después de la operación.
El hospital subraya que no se trata de evitar las transfusiones a toda costa. En casos de hemorragia grave, presión arterial inestable, falta grave de oxígeno u otras emergencias, la transfusión inmediata sigue siendo esencial. El objetivo es preservar un recurso insustituible para los pacientes que realmente lo necesitan.