
Ciencia y descubrimientos
Descubren extensas minas de sal antiguas en el interior de una montaña austríaca
Los arqueólogos que exploran la mina de sal prehistórica de Hallstatt, en Austria, han identificado un complejo de la Edad del Hierro distinto de todos los documentados anteriormente en el yacimiento. Varias cámaras de extracción discurren en paralelo, en ocasiones unas por encima de otras, y hasta ahora se ha podido seguir su trazado a lo largo de 300 metros. Las cámaras tienen unos 25 metros de ancho y 20 metros de alto. Su disposición sugiere que los mineros seguían las principales vetas de sal de la montaña y adaptaban sus métodos a su geología.
Hasta ahora, las antiguas explotaciones solo se conocían allí donde túneles posteriores las habían atravesado por casualidad. Desde 2022, investigadores del Museo de Historia Natural y de Salinen Austria han utilizado equipos de perforación con extracción de testigos para investigar zonas intactas situadas a cientos de metros dentro de la montaña. En lugar de la única cavidad enorme que esperaban inicialmente, encontraron una red que data de una fase de extracción de sal iniciada en el siglo VI a. C.
La sal ha conservado un registro excepcionalmente detallado del trabajo y la vida cotidiana. Los depósitos, de hasta nueve metros de profundidad, contienen astillas quemadas utilizadas para alumbrar, herramientas rotas, tejidos, fragmentos de ropa, cuencos de madera con restos de comida y excrementos humanos. Los investigadores afirman que en los sedimentos se han conservado material genético humano y ADN de los alimentos consumidos.
Los hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre la evolución de las técnicas mineras de Hallstatt y muestran sorprendentes similitudes con los restos de Dürrnberg, otro centro de extracción de sal de la Edad del Hierro. Un proyecto de restauración independiente también está reforzando túneles de varios siglos de antigüedad para que los descubrimientos anteriores puedan estudiarse con métodos modernos.