
Una vida mejor
El centro de datos de una Primera Nación ayuda a salvaguardar su lengua y su patrimonio
El Territorio No Cedido de Wiikwemkoong, en Ontario, Canadá, conserva grabaciones de vídeo de hablantes de la lengua anishinaabe en su propio centro de datos, lo que ayuda a mantener el conocimiento cultural bajo el control de la comunidad.
Instalado en 2025, el centro tiene aproximadamente el tamaño de un garaje para un solo automóvil y presta servicio a una comunidad de unas 4.000 personas en la isla Manitoulin, en el lago Hurón. Además de las grabaciones lingüísticas, almacena información sanitaria de los residentes y documentos administrativos. La comunidad ha estado trasladando sus datos desde unas instalaciones de Microsoft en Toronto.
El jefe Tim Ominika afirma que las grabaciones pueden ayudar a preservar durante muchos años el legado de los hablantes de la lengua y de los depositarios del conocimiento. Mantener esos archivos en sistemas propiedad de la comunidad también implica decidir quién puede acceder a la información y cómo puede utilizarse. Ese principio, a menudo denominado soberanía de los datos, confiere al proyecto una importancia que va más allá de modernizar la gestión de los registros.
Una inundación en 2022 hizo más urgente el trabajo, después de que se perdieran algunos registros digitales dispersos por las oficinas de la comunidad. Ahora se prevé crear un centro de datos de respaldo en tierra firme.
El proyecto ha atraído visitas de otras comunidades indígenas de Ontario y Manitoba interesadas en aprender de la experiencia de Wiikwemkoong. Sus compactas instalaciones reúnen dos prioridades: proteger la información necesaria para los servicios cotidianos y preservar la lengua y el conocimiento para las generaciones futuras.