
Ciencia y descubrimientos
El hallazgo de un agricultor lleva a descubrir los restos de una estatua gigante de Ramsés II
Un equipo de arqueólogos ha descubierto en el delta del Nilo, en Egipto, la cabeza de una estatua gigante de Ramsés II después de que un agricultor informara de una piedra inusual en sus tierras. La cabeza, de 1,6 metros de altura, sugiere que el monumento completo, incluida su base, llegó a medir unos 8,5 metros.
El agricultor Khaled al-Shahat avisó a las autoridades tras encontrar la piedra en Behbeit al Hegara, al norte de El Cairo. Resultó ser un bloque de granito rosa con dos títulos reales de Ramsés II: rey del Alto y del Bajo Egipto e hijo de Ra. El ministro egipcio de Turismo y Antigüedades visitó posteriormente la localidad para homenajear a al-Shahat por haber comunicado el descubrimiento.
La cabeza recién descubierta representa al rey con la doble corona, símbolo de la unificación del Alto y el Bajo Egipto. Los arqueólogos también encontraron parte del pilar de apoyo posterior de la estatua y restos de una segunda estatua real que, según se cree, representa al mismo gobernante. Sus rasgos faciales están bien conservados, según el Ministerio de Antigüedades de Egipto.
Ramsés II gobernó Egipto entre 1279 y 1213 a. C. La localidad ya es conocida por los restos de un templo monumental dedicado a la diosa Isis. Las excavaciones y los estudios continúan para determinar cómo se relacionan las piezas recién descubiertas entre sí y con la historia arquitectónica del yacimiento.